Foto familiar
Por: Sergio : 26 enero 2012 :
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Ese destino ineludible que nos da otra libertad
que nos resta vida pero que nos la ofrece transformada;
no hay otro lugar más que el universo
agujeros negros, estrellas que se apagan
y resplandecen… una y otra y otra vez.
El paso del tiempo al ritmo de gotero de farmacia o de tubo sin cerrar.
El sonido de una gota cayendo sobre la superficie más caliente.
En época de mohos, habrá que correr veloz como el agua.
Alzar vuelo, como bus de color amarillo.
Descorrer, aunque ni sepa bien el porqué.
Que me quemo
Por: Sergio : 26 septiembre 2011 :
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Si supiera cantar, cantaría apasionada y desaforadamente. Frenético. Y aunque no sé, canto. Y por desafinado, sobre todo en silencio. Lo mismo con el baile. De saber, bailaría todo el día. Le pediría a todas esas mujeres con las que nunca pude bailar —bailar así muy bien- que me dejaran bailar con ellas y ser felices… y respirar.
Mediodía lluvioso
Por: Sergio : 24 julio 2011 :
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De brinquito en brinquito, un herido pájaro pecho amarillo se desintegra en la fugacidad de las llantas de un destartalado bus josefino.
Efecto
Por: Sergio : 26 abril 2011 :
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Recién había muerto una prima
a la que recuerdo ver nacer.
¿De qué está hecha la piel?,
te preguntaba
mientras el agua descosía
en los cuadritos celestes,
quizás verdes,
donde no cabe ni un pie.
En medio del mar
Por: Sergio : 17 febrero 2011 :
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Con un cuadro gigante de estrellas arrancó este nuevo año, en un playa donde la negritud del horizonte llenaba todo ese vacío o esa llenura —que para mí es lo mismo-, y cubría por completo aquel preciso instante. Un momento familiar al lado uno del otro, casi como de desnudez.
Mi gata toma a sorbos el agua, con esa lengua que a uno acostumbrado tan solo a tres años de vida felina, le causa escalofríos de forma variable. Y mientras yo buscaba sobre lenguas y sobre gatos, la bandida y muy tranquila cagaba, lo que me hacía sentir que hay algo metafísico en el acto de defecar, es casi como yo había asimilado la pornografía filosófica del libro que encontré en Librería Universitaria, costado sur del Edificio Saprissa, final de La Calle de la Amargura.
En una playa desierta, tres personas (y una pareja de seres humanos —quizás una pareja de seres humanos ficticios-) levantamos tantos cuarzos como quizás nunca más volvamos a encontrar.
Llueve como nunca, pero como muchas veces, sin parar. Y llueve sobre el terreno cercado, de tantas rejas, metálicas y filosas. Premier Real Estate and Property Listings. Cada uno en su casa y dios en la de todos, si se tiene, si se cree. ¿Y uno, una? que no pone mejilla, que tampoco evade el estruendo. Hay harta estática sin estética, y se produce cierto airecillo, que no tiene ni tan siquiera nostalgia, ni tan siquiera tristeza. Lo fatal, como decía Darío, ¡…y no saber adónde vamos, ni de dónde venimos…!
TIC y Movimientos Sociales
Por: Sergio : 16 septiembre 2010 :
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Con motivo de la presentación de varias publicaciones sobre el TLC de la cooperativa Sulá Batsú, en especial la titulada “TIC y Movimientos Sociales- El Movimiento contra el TLC en Costa Rica”, me invitaron a dar unas palabras en vista de que fui parte del equipo que creó el sitio de campaña concostarica.com. En Casa Matute, este 14 de setiembre del 2010, dije algo como esto:
***
Yo no vengo a hablarles como eso que llaman experto —palabra de por sí espantosa-, sino como un simple ciudadano que participo de una de las tantas iniciativas que surgieron durante el proceso antes del referéndum sobre el TLC.
Quiero me permitan empezar diciendo que como usuario de tecnologías de la comunicación y la información soy de ese segmento que cuando tiene alguna breve oportunidad se desconecta. No hay nada más raro que estar hasta el cuello de arena y que comience a sonar un molesto ringtone. Pero esto lo digo a medias, porque no puedo de ninguna forma negar lo invaluable que le resultó alguna vez a una turista llamar por teléfono en medio del todo y la nada cuando a la hija la picó una exótica mantarraya, de esas para ella existente solo por National Geographic. Con Internet me pasa exactamente lo mismo, yo sostengo no tener problemas en la relación, pero no saben la cólera que me dio anoche cuando la contestadora automática del servicio al cliente de Amnet me rezaba de forma tan dulce: “lo sentimos, el número que usted marcó no contesta, por favor inténtelo más tarde”… me fui a dormir sin conexión y lógicamente sin que nada trascendente pasara. Pero esto que les cuento, es eso, un cuento de mi cotidianidad, de cómo miro y he mirado esto que llaman tan coincidentemente TICs.
Este fin de semana estaba intentando recordar con mi amigo José Daniel, con motivo de venir a intentar decir algo acá, sobre el día en que lanzamos ConCostaRica. Para quienes no tengan idea, un sitio de campaña que apoyaba el movimiento del no en contra del TLC. El sitio ya no está en línea, quedan vestigios solamente —para bien o para mal- y seguimos sin saber con precisión cuándo fue que inició esa pequeña aventura. José, que tiene tacto para eso de las fechas y los números, dice que fue entre el 26 y 28 de junio o de julio del 2007. Pero eso es solo un cálculo, y como pueden ver hay una imprecisión de días y hasta de mes. Y esto lo apunto como detalle de una serie de lagunas sobre un proyecto que nos consumió todo el tiempo fuera de nuestros trabajos formales durante prácticamente todo ese año. Quizás bloqueamos al propio mucha información o muchos detalles, pero la verdad me parece increíble que haciendo retrospectiva esta experiencia pasó hace tan solo tres años. ¿Tres años? Esa época se ha convertido en un limbo, en otra dimensión. Así que de forma independiente de que existiera este sitio de campaña, o de forma evidente que a nadie le importe si no recordamos los detalles, me parece tremendamente positivo que alguien escriba sobre lo que pasó durante aquellos días, fundamentalmente para intentar entender qué fueron esos días. Sin odiosos fanatismos, yo creo que las páginas cada quién las vive como se le da la gana, pero hay que escribirlas.
Repasando un texto que presentamos en el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica en aquellos meses, de hecho lo presentó mi querida amiga Carolina Flores quien está en este auditorio, me hizo gracia encontrarme con la declaración que en aquel entonces hacía el administrador de los sitios web de la campaña del movimiento pro- TLC: “Internet es un medio clasista”, decía. Y bueno, de forma evidente tenemos una brecha deleznable que persiste con el tiempo y que hay que eliminar, pero haber dicho eso es como decir que todas y todos los ricos son malos y todas y todos los pobres son buenos. ¿Clasista?
Quizás la afirmación de ese administrador se basaba en un dato de esa época que sostenía que el 50% de los usuarios de Internet en el país pertenecía a grupos de profesionales, científicos, intelectuales y técnicos. Este dato no ha variado significativamente, pero la generalización no tiene sentido y menos sobre lo que se criticaba. Y coincidir con el administrador sería ser partidario prácticamente de mantener el conocimiento en reserva, inaccesible y sin compartir, cuando uno sigue anhelando lo contrario: conocimiento abierto, accesible y compartido. Y bueno, sin duda con calidad de vida para digerirlo, porque sino me parece que tampoco sirve de mucho.
Música por lo alto
Por: Sergio : 9 agosto 2010 :
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En el chequeo médico de rigor me revela el doctor que estoy al límite de un alto colesterol. Se enciende los parlantes de la clínica y comienza a sonar durísimo Fito Olivares, sobre todo aquella partecita que dice: “quieres que te guise un chicharrón, un pedazo de jamón o prefieres pollo frito mi amorcito”. Miro perdido al cielorraso y se me acelera el corazoncito. Lo peor es que no como nada de eso, ni casi carne roja, los kilos de más aún no son algo de que preocuparse —salvo por la puta apariencia- y hago ejercicio. Me explica el doctor que mis “taxis de colesterol bueno”, llevan cada uno “seis pasajeros de colesterol malo”, no es preocupante realmente, pero si me para un tráfico de fijo me hace parte. Hijo de tigre sale con el colesterol alto y esto de crecer hace que a uno le salgan a flote todos los defectos genéticos. Los batidos que le hace mi madre de pepino con apio no le han hecho ni pío, y ahí está mi padre, mejor que cualquiera la verdad, más pequeñillo de lo que ya era, pero mejor que cualquiera. Así debe ser maravilloso estar viejo, con colesterol pero feliz, sobre todo muy amado, por sobre todo por la amante, que dice y en este caso le creo que sigue siendo mi madre, que parece una gorrioncita que melancolía, como la canción. Ya he contado de alguna forma esta historia, quizás muchas veces, pero me parece tan bonito y por eso ni pido disculpas por mis tonterías, menos hoy, cuando la música es lo único que realmente me importa.
Caminar de puntillas
Por: Sergio : 30 junio 2010 :
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Que discontinuos los tiempos, aunque con estas cortas ininterrupciones ya ni sé qué pensar. Quizás pensar se trate de esto, de sentir y vivir. A veces me da por caminar de puntillas y esconderme como al propio de mí, así me siento bien niño. Y me digo: ¡ay niño! no te me escapes y por dicha no se me escapa o siempre regresa.
Se me ha metido por todos lados, eso que leía por allí, que entre más uno se ame, o entre más alguien te ame, más bello sos. Suena hermoso, pero es también espantoso por muy grande y enorme, es afinación y la nota en ascenso al minuto uno con seis de Lend me your teeth de Devendra Banhart.
Hay, saben, un resplandor incandescente que aún no comprendo. Hay también un lugar, un lugar que puede ser mil lugares, donde yo sin duda me siento, donde el hueco en la panza crece espontáneo. El rojo regresa a la cara y lo desconocido se abre todito de frente. Cuando estoy ahí, con este calor o el frío bien rico, todo se pone mejor que mejor, como estado, como respiración.
Animales de tiro
Por: Sergio : 13 mayo 2010 :
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No nos pongamos más papistas que el papa, porque a mí me da pereza escuchar a gente joven ponerse al nivel de algunos que nos dicen y vuelven a decir que todo “lo malo” es culpa de las nuevas generaciones.
Cuando colegiales apedrean a la policía, yo lo considero un síntoma de una descomposición más grande, que no tiene que ver con “la crisis de la familia”, que como decía Fernando Contreras, familia son los afectos, y por ello hermosamente diversa y distinta.
El origen de lo que los medios reducen a “zafarrancho”, el que se repite hoy, es de un gran pensador al frente de un colegio que cree que tener el pantalón ajustado es una gran regla. ¿Le darán miedo las bolas? y aún así y de seguro supongo que es hincha del Sapri. Le pido perdón, pero eso connota.
A ello le sucede una respuesta tontísima e inaceptable de colegiales que ya no encuentran ni fondo ni forma.
Y peor aún, las pésimas actuaciones de policías armados hasta los dientes, que no desaprovechan momento para poner desorden con gas, ¡esos están peor de educados!
Si le sumamos los comentarios “del público” en medios, todo esto parece un cuento de hace años, escrito por esos que creen que la letra con sangre entra.
Lo inaceptable es esa idea que todo esto tiene como única salida imponer manos más duras, o peor aún, que dejemos nos encaramen cueros, como en los ojos al buey.
Extracto comedia
Por: Sergio : 26 abril 2010 :
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El agua inunda mis rotos zapatos, me moja las medias y me produce un escalofrío del tamaño del cuerpo. Suplico que se detenga y de una vez por todas tanto odio del cielo. No creo que sea por leer sobre porno, pero que obsceno me veo, allí, en medio del turismo español que canta extractos de Carmen. Entre tanta espera, reaparece el adolescente bifurcado chorreando con su pin de amor declarado al tal Herbalife. El negro gigante me espía con el rabillo del ojo, el guarda remueve pistolas, la otra llore que llore. Las casi dos horas de guarida en medio de coloridas sombrillas y negros paraguas de allá para acá, de acá para allá, valieron el tamaño de un excremento de vaca, me empapé en el último brinco, tan solo de La Cosecha hasta casa. Revienta un triquitraque, la risa socarrona que me persigue, un embadurne Cofal, hasta expeler este centésimo ¡achís!
Un inicio y no un final
Por: Sergio : 5 febrero 2010 :
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Hay que sentirse feliz, sin miedos, dejar el fantasma del pasado y vivir en paz el presente; sintiéndose. Este hueco en la panza se debe acabar. Tanta zozobra solo puede conducir a más luz, y para dejar salir luz hay que confiar. Yo creo que nos urge fortalecer nuestros lazos y afianzar todo eso bello que somos. Por eso es que siempre me tomo algún tiempo para escuchar, sentir, leer y dejar que todo me fluya. Mis siempre preguntas procuro que inciten más paz. En democracia, me urgen a que cada cuatro años decida mi voto, preludio de un compromiso de diario con las cosas que creo.
Ya dos veces he considerado que el PAC condensa planes más justos para la sociedad y la naturaleza, para la administración estatal, para la economía y en definitiva y lo más importante para el ser humano. En mis justas posibilidades me he sentido cerca de ese partido, sin que necesariamente enarbole banderas y solo permita que a estas las hagan soplar buenos vientos. No quiero convertirme en un simple fanático. Si hay algo en lo que debo aprenderme es en la interconexión, porque me siento y me debo sentir una parte del todo.
Yo creo que la estructura del PAC cometió errores sin ton ni son, como cuando decidió cerrar su proceso interno de elección. No fue más que un cálculo de la política más tradicional, una ecuación en resta de menos acción ciudadana. Ya de eso son muchos meses. Hoy despierto de nuevo reconociendo que a pesar de no compartir todas las ideas, ni todas las acciones, ni todas las formas, me siento de nuevo cerca de esta propuesta —que desborda al partido- y lo hace un movimiento. No me atrevería a considerarme en posición alineada, porque mi voto no ha sido ni será una hoja en blanco y sin firma. El domingo iré a votar por el PAC con la convicción de que tengo más responsabilidades enfrente, no me importa si gana, como me parece lo más adecuado, o si pierde, porque al final de cuentas el actuar propio determinará el qué y el cómo lucharé por ser alguien más libre. Si tengo que apoyar proyectos que crea son buenos, los apoyaré desde donde me toque, con un granito de arena o embarrialado; con mis posibilidades y en definitiva intentando sumar. Espero poder cumplirme, porque un primordial compromiso nace en mí, en procura de poder hacer algo bueno. Cada vez que inicia un nuevo gobierno, mi papá dice con su voz ronqueta y decidida que no vuelve a votar… como él muchas y muchos nos hemos sentido reiteradamente engañados, porque nos piden confiar y apoyar planes que al final perpetúan polarización y exclusión, y que han ocasionado que una mayoría sin oportunidades no crezca.
A pesar de esas tremendas razones, hoy nos urge rejuvenecer entre nosotros confianza, recobrarla y decidir. Yo vuelvo a confiar en el PAC, pero sin que esta confianza padezca ceguera. El reto que tiene el partido, que tiene Ottón Solís, que tendría su posible gobierno, y que tenemos los ciudadanos es enorme, casi del tamaño de un dios. Vivo en un país lleno de gente buena y no tengo dudas que el planeta está repleto de ella. Aunque aún considero que los humanos padecemos de mucha ambición, también me urge sentir que todo esto es un inicio y nunca un final. Yo quiero que amanezca de nuevo.
Desenfado
Por: Sergio : 29 enero 2010 :
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Corro de pared a pared y me suena por dentro toda esa música. No hay de otra, me procuro feliz.
Marcha por la vida… mitin político
Por: Sergio : 28 noviembre 2009 :
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La “Marcha por la Vida y la Familia” que sucedió este 28 de noviembre con poquísima asistencia y mucho dinero gastado, resultó ser un mitin político. Recibí mensajes impresos como éste y éste y no así de la candidata del oficialismo, que según su cuenta en Twitter se encontraba en la marcha. Nadie presente pudo confirmar su participación.
Los organizadores utilizaron hasta los pulpitos como eco de un mensaje que sin duda resulta otro abuso de fe. Oprobioso engaño resumido en tres razones. En primer lugar porque ninguna vida ni familia se quiere o se defiende con verdades únicas y excluyentes, no hay tal cosa como verdad única. En segundo lugar porque ninguna vida o familia se debe enfrentar a oprobiosas expresiones de odio, como las de este señor que gritaba mensajes espantosos contra los homosexuales y quien tuvo la osadía de agredirme cuando le solicité respeto. Con su mano tocó mi rostro con tan detestable mano y me dio putazo y etiqueta de “playo de mierda”. Yo solo pregunto: ¿dónde andaría su dios? Y pensaba que ojalá, es decir, quiera Alá, quiera dios, no tenga un hijo o una hija homosexual, porque de seguro su herencia será infelicidad. Y en tercer lugar, porque poco tiene que ver la fe y la política, son dos cosas de absoluta y distinta naturaleza. Esta marcha fue una patraña.
La marcha por la igualdad tuvo mejor suceso, fue convocada como respuesta a tal fundamentalismo disfrazado de bondad, aglutinó a un pequeño y diverso grupo de personas, pero con mayor claridad sobre asuntos como despenalización del aborto (ilegal en Costa Rica aún en casos de violencia sexual o malformaciones embrionarias) y el trámite urgente en el Congreso del proyecto de sociedades de convivencia, con el cual las personas que conviven con personas de su mismo sexo recibirían un trato legal igualitario. Su voz se hizo escuchar, su presencia era necesaria en un lugar donde lo que hace falta es más sensibilidad, educación y diálogo sincero. ¡Enhorabuena!
No todo está perdido, ocupamos más gente que con buenas razones se ofrezca primero así mismo y luego a los demás con todo corazón. Ahí es donde habita la divinidad y la paz, en el respeto propio y del resto, sin que esto pretenda sugerir una nueva división y por el contrario, en suma, solamente humanidad.

