Archive for February, 2007

La voz de la marcha 9

Grabé a algunas personas durante la marcha anti TLC del lunes, acá un extracto de lo que yo escuché: indígenas, campesinos, jóvenes, académicos, políticos, la poli y más. Las conclusiones que quiera sacar son suyas. Algunas fotos no movidas, vía B.Chinchilla muestran lo que pasó. Click en la imagen.

¿Cuánta gente había?

Constante 2

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Lo peor que uno puede encontrar es un insensible o un sensible cuádruple.

Maestro del opturador 2

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Click a la página del reconocidísimo fotógrafo Steven McCurry. Hay unas verdaderas joyitas de su ojo clínico.

¿Se acuerdan de esta publicada en la revista National Geographic?

Asalto a golpe armado 8

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Los gritos de mi hermana en el teléfono me dejaron atónito, esa desesperación y por ese medio, hace que uno inicie un bombardeo de preguntas incontrolable: ¿qué le pasó, dónde está, de dónde me está llamando…?

Por dicha ella estaba bien físicamente hablando, pero emocionalmente no, recién la habían asaltado cuando esperaba bus con un compañero de trabajo. A su compañero el par de hampones le dieron con la culata de la pistola de forma insistente por su cara y lo reventaron contra un letrero publicitario. Al hospital fue a parar.

Mi hermana quedó en un estado de shock, sin pertenencias, incluido el teléfono claro está y sin saber nada más que correr en búsqueda de ayuda. Cuando le prestaron un celular al primero que se le ocurrió llamar fue a mí, que estaba al otro lado la capital y sin transporte. Por dicha mi mejor amigo sin titubear me ayudó en su auxilio. Duramos como 35 minutos atravesando San José hasta Heredia, y yo posiblemente me fumé como mil cigarros de la impotencia de no poder hacer nada.

Cuando la encontré la abracé y casi se desmaya en lágrimas. Esa sensación de que te han quitado algo tuyo es terrible, el sentimiento va más allá de la pérdida material, creo que es una sensación de avasallamiento, que combinado con agrio momento de violencia extrema, debe ser una cosa espantosa.

Y bueno, con esta y más cosas seguimos pensando en Costa Rica como Suiza, lo cierto es que nunca lo hemos sido, este país necesita detenerse a pensar, nunca parece que lo hayamos hecho en las últimas décadas. Este tema de la violencia ya preocupa, esta violencia es siempre la misma, desde el arma cargada, hasta el golpe en la cara, en la calle o en casa, la palabra dicha o la que nunca vamos a decir, eso es violencia acá y en conchinchina, y es hora de parar, hacer un alto y decir no más, porque si no, vamos a seguir teniendo miedo, el mismo que sintió mi hermana anoche y me conmovió.

Un fauno en un laberinto 3

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No sabía mayor cosa de la película española “El laberinto del Fauno” y aunque escuché muy buenos comentarios, tenía información limitadísima. Creí que me iba a topar con algo tipo Señor de los Anillos hablado en español, pero no, resultó ser otra cosa y por dicha que para bien.

Ambientada en el año de 1944, Ofelia (Ivana Baquero) quien tan solo tiene trece años de edad, viaja junto a su mamá Carmen (Ariadna Gil), hasta un pequeño pueblo donde se encuentra cumpliendo labores el nuevo marido de su madre, el Capitán Vidal (Sergi López).

El Capitán es un sanguinario miembro del ejército franquista, quien tiene a su cargo eliminar a la resistencia que aún se esconde entre las montañas. En ese lugar también está el molino donde Vidal tiene su base y en donde trabaja la más sobresaliente y fiel empleada, Mercedes (Maribel Verdú), y en donde el doctor (Alex Angulo) se tiene que establecer para darle atención a Carmen en sus últimos meses de gestación.

Llegando al sitio, Ofelia es descubierta por un insecto que la lleva hasta el laberinto donde se encuentra con el fauno (Doug Jones), quien con un tono ambivalente le confiesa que ella es una princesa que debe superar las pruebas que le revelará el Libro de las tres Encrucijadas. Luego de pasar dichas pruebas Ofelia será llevada hasta su reino, donde la esperan desde hace muchos muchos años.

Es a partir de dicha revelación donde fantasía y realidad se unen, y donde la factura de emociones comienza. Es donde parece latente una idea que a mí me atormenta: la salida real a este mundo de odio, es necesariamente el origen de mundos alternos (entiéndase como se quiera entender).

¿Se puede ser feliz? ¿Cómo salir del laberinto?

PD: No moví la foto por razones obvias. Se tiene que apreciar al fauno, interesante personaje.

Preguntas 6

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1-
Pregunta con tono de sabiduría popular:
¿Hay que tomar al toro por los cuernos?

2-
Pregunta superficial:
No soy punketo (aunque tengo un par de cosas), no soy dark (aunque tengo un par de cosas), no soy formal ( tengo un par de cosas que no me gustan), no soy ¨fashionista¨ (aunque tengo un par cosas), ni casual (aunque tengo también cosas).

¿Debería definir un estilo en mi forma de vestir?

3-
Pregunta con influencia de anfetas, libro de Nietzsche y combinación de sabiduría popular:
¿Si la vida es una mierda y si uno tiene que odiar todo, por que todo funciona mal, para qué tomar al toro por los cuernos?

4-
Preguntas fruto de la sabiduría popular, pero con aires derrotistas y tres días después de una anfeta:
¿Como diablos se toma un toro por los cuernos?
¿Será que el toro me pega la peor cornada de la historia si lo intento?
¿Vale la pena que el toro me revuelque como improvisado en las extintas corridas de Zapote?

5-
Pregunta indefinida:
¿Me explico?

Legado de veinte mil leguas de viaje familiar 1

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Nautilio era un hombre delgado, algo alto, con unas orejas grandes, una cara raída y un sentido del humor singular que escondía bajo aquella seriedad que mecía en el corredor de su casa. Su nombre lo sacó mi bisabuela de la lectura de Verne. Su espíritu le debió recordar a aquel submarino, al Nautilius, que transportaba al capitán Nemo. Y bueno la verdad debió ser eso, porque siempre fue raudo, veloz, todo lo que hacía parecía obra de un mago, se sabía de alguna de sus acciones hasta que emergían grandilocuentes. Hasta lo más sencillo como sus cajetas de coco eran así, uno sabía que siempre iba a aparecer repartidas, pero no sabía cuando, porque era cuando a él se le pegara la gana. Siempre se supo escapar del radar. Lo logró aún más cuando lo invadió el Alzeihmer y mi madre y mis tías llamaban a todo lado y salían a buscarlo, pues no aparecía. El caminaba de mañana y se perdía hasta entrada la tarde. Al rato fue uno de sus estrategias. Murió luego de unos dos años, hasta que arribó a la Isla Misteriosa donde encalló. Yo lo fui a recoger a la morgue del hospital, luego de dejar su último suspiro en aquella cama blanca, fruto de una complicación respiratoria, y asido de la mano de mi mamá.

Apuñado de emociones 4

Las emociones a veces son demasiadas. Nosotros seres de carne y hueso somos capaces de desarrollar millones de sentimientos. Por ello también somos demasiado libres para expresarlos y demasiado inconscientes del alcance que estos en determinadas ocasiones tienen sobre los demás o sobre nosotros mismos.

Los sentimientos y emociones brotan, se propagan, navegan a la deriva y en otras acaban esfumándose dejando un profundo rastro.

Los sentimientos y emociones no son tan así de bonitos, no sucede lo de las películas que uno conoce a alguien o uno pierde a alguien y todos contentos al final pues todo se compone y sigue mejor. Muchas veces comulgamos con esa idea tan salida de la realidad, y luego, en definitiva la cosa no es tan así.

Uno ama, odia, posee, miente… se aburre, se ilusiona, quiere, desea, se desengaña, se separa. Se queda solo. Recuerda, añora, busca, encuentra, persigue, sufre por equivocarse. Y sigue viviendo. Y sigue complicándolo todo porque la vida nos queda grande y porque es demasiado complicada.

Pero uno aprende, solo así se aprende, y se aprende escuchando, escuchando y preguntando, y hablando, y en silencio.

Palabras en adaptación de Villarquide a propósito de la película de ayer.

Play a la canción, cambio y fuera.

Infierno gatuno 4

Que horror, ¡pobre gato!