
Ayer se estreno el documental Los Laberintos de la Memoria, una obra dirigida por la cineasta de origen costarricense Guita Schyfter. En esta película se explora los mitos del origen: dos mujeres que buscan de donde vienen, en dos culturas distintas. Mientras que una escarba en el mundo de los indígenas mexicanos, la otra -que es la propia historia de la directora- hace su indagación en el mundo de los judíos.
“Es un documental testimonial, pues se trata de mi historia y la de Maite. Es un trabajo sobre la memoria; de hecho, el documental empieza haciendo una pregunta: ¿Quién soy? ¿Quiénes somos?”, dijo Schyfter el miércoles pasado en declaraciones ofrecidas al periódico La Nación.
Y ese ¿quién soy? ¿quiénes somos? me ha quedado dando vueltas por la cabeza, porque creo yo que todos estamos en eso, buscando responder semejante pregunta. Y aunque no nos demos cuenta lo hacemos, y aunque la intensidad de la pregunta dependa de la persona que lo haga, lo seguimos haciendo. Es una constante, esa espinita universal que se expresa menos o más, dependiendo del momento histórico que cada quien vive. Si no te lo preguntas a los 16, te lo preguntas a los 50. Si no te lo preguntas cuando hay guerra, te lo preguntas cuando hay paz.
Hay algunos que como comentaba la directora after peli, traemos esto de forma casi genética, esa necesidad de indagar de donde putas venimos, donde putas estamos. Y esto no es solo una indagación remitida a asuntos de genealogía, es otra cosa que no es lo mismo ni es igual. Es eso que te hace dudar, y no tener certeza de nada, porque tener certeza de algo, es como asentarse en el cementerio de la plenitud, y la plenitud, que solo está ahí, está muerta, y cuando se está muerto, se está muerto.
Los que quieran ver el docu, estará en exhibición en el American Outlet Mall, del 8 al 15 de marzo, así que hay poco tiempo. La entrada general cuesta ¢1200 y para estudiantes con carné ¢1000. Los viernes, sábados y domingos, las funciones serán a las 4, 7 y 9 p. m.