Desde Guatemala 4

Frente a una gran ventana de cualquier sexto piso en zona 10 en Ciudad de Guatemala, estoy sintiendo un frío que me hiela los pies. Este frío me produce una alegría y una tristeza; ambas oblicuas. Me encuentro indagando en el dónde y el cómo. No sé cuál es la decisión correcta, aunque intento sentirla. Tengo certeza, eso sí, de tener el volante girar en mis manos.
Al frente hay una autopista kilométrica. Aunque podría dar vuelta en U y volver sobre caminos recorridos con la intención de hacer un balance… para aprender algo. Puedo girar a la derecha, a la izquierda. Puedo girar 45 grados al norte o al sur, al este o al oeste. Puedo rodar a donde quiera. Y eso, tener tantas opciones me produce gran satisfacción, pero también me asusta y me hace llorar.
Yo decido, con mis circunstancias decido. Pero el qué decidir, sin que esto signifique nada nuevo; ese siempre, siempre será un gran dilema.




