Archive for August, 2008

La búsqueda en El Camino 4

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La película costarricense El Camino de la directora Ishtar Yasin está desde hoy 22 de agosto en las salas de cine de nuestro país. Tuve la oportunidad de sentarme en la butaca ayer durante el preestreno, y del viaje −solo y solo− salí sacudido. Me atrapó y ante mis ojos un mundo de tantos: este, El Camino, es brutal. Lo particular nos abre un horizonte. Saslaya (Sherlyn Paola Velásquez) y Darío (Marcos Ulises Jiménez) son dos niños nicaragüenses en busca de la madre. En medio su camino, el camino de muchos. Eso ya de por sí es una flecha en el centro. El fenómeno de la migración −como le llaman los sociólogos− es de siempre. En el particular caso Nicaragua-Costa Rica, en esa relación Norte-Sur, y Sur-Norte, de todo ha pasado desde hace tanto como existimos. ¿Pero cómo no?, si estamos a la puritica par. La película es el antes y después de la cinematografía costarricense. Es un trabajo que refleja la intensidad del pensamiento de ocho años. Es y por dicha, no para aleccionar, si no para contar.

Siempre me he reconocido migrante en mi propio país. Nací fuera de la capital y desde hace diez años estoy en la urbe (si a San José se le puede catalogar de tal forma). Muchos nos movemos dentro de nuestro país, entre países, entre mundos, entre el mundo, y el común denominador de ese movimiento es la búsqueda. El resultado es para todos diferente y para mí nunca estarán en el paralelo ganar- perder, si no en el de sobrevivir, que es un fluir. Pero esto más que una actitud pasiva, es todo lo contrario. En la quietud y el silencio también hay un big bang. Este fue el sabor que a mí me deja El Camino, de una fineza que yo quiero comprender desde mi propia humanidad.

Vayan a verla.

La vida de Bush 2

Atento quedaré a la nueva película de Oliver Stone titulada “W.” que cuenta la vida del actual presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, George W. Bush.

En el puro tronco 13

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Hay -o mejor dicho había- un árbol gigante y hermoso frente al apartamento donde vivo. A mi espacio, que queda en el tercer piso le servía perfecto para disimular las casas de enfrente. Bonitos aires me daba. Pero se lo volaron la semana pasada a pura sierra por la pobre razón de que los vecinos consideran “basura” las hojas caídas. Uno entendería otras justificaciones de la decisión, digamos como que podía ocasionar un percance o así, pero esa ¡puchica! Ahora en lugar de árbol hay tronco chingo. Ishhhh. La gente.

Foto de PuntodeGiro

¿Privatizar el agua? 5

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Costa Rica es uno de los países con mayor oferta de agua dulce en el mundo. “The World’s Water” en su informe “The Biennal Report on Freshwater Resources” del 2002-2003, con datos actualizados en el 2006, y citado en un estudio de la Universidad Nacional, coloca a Costa Rica como el tercer país más rico en oferta hídrica de la región centroamericana y primero en per cápita de agua por año.

Mientras nosotros consumimos al tope, en el mundo cerca de 200 millones de personas no tienen acceso al líquido vital, según se afirmó hoy en la Tribuna del Agua que se realiza en España. Pero la planta del pie de gigante la tenemos encima. Con un repaso veloz caemos en cuenta que la deuda con el agua se acrecienta, no sólo fuera de las difusas fronteras ambientales, si no acá, en este charquito llamado Costa Rica.

En mi país nos enterarnos por rebote de situaciones como la acontecida en Sardinal, Guanacaste. Lo que pasó en ese pueblo en el Pacífico costarricense salió tarde a luz pública, aún siendo un problema no exclusivo y extendido ya en el territorio nacional. Es además, la vetada fuente de izquierda de este país, el diputado José Merino, quien nos informa sobre las construcciones privadas de un acueducto ahí cerquita, en Playa Panamá.

Me preocupa esta situación, porque algunos ya manejan ad portas la privatización del agua como solución. Primero, por ley en Costa Rica es ilegal, y segundo, considero que cometen error quienes hacen la afirmación. Sin un verdadero análisis, además, el error será repetido. Aunque las generalizaciones son inválidas, hay que aprender de las equivocaciones de otros. Con esta entendida advertencia, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó un estudio el año pasado, en el que compara los servicios de agua pública en Quito y los privados en Guayaquil, ambas en Ecuador. Los resultados indican que después de la privatización disminuyó la cobertura de agua potable en Guayaquil en comparación con Quito, y lo peor, que esto afectó mayoritariamente al grupo económico más pobre (ubicado en el primer quintil del ingreso o lo que es lo mismo, el 20% de la población más pobre). Luego, la presión del agua en Guayaquil disminuyó en comparación a la de Quito; y, el precio promedio del agua subió y aumenta a un ritmo más elevado en Guayaquil.

Estos tres aspectos hay que analizarlos con cuidado. Lo primero es triste, no podemos seguir presionando a la clase desposeída. Lo segundo debería suceder pero en otras circunstancias, o sea, debemos ejercer menos presión por el agua, pero nunca al costo de quitarle el recurso a la gente más pobre. Y lo tercero ligado a lo segundo, es también una realidad, debemos pagar más por el agua que consumimos, pero tampoco al costo de significarle cargas adyacentes a la ciudadanía que tiene menos recursos. Es un problema complejo al que nos enfrentamos.

También en Costa Rica hay que hacer cara a varias situaciones que acontecen: sucede que las grandes compañías no pagan o pagan precios ridículos por los consumos impresionantes que hacen del agua. Sucede que el país se encuentra en medio de una ola de construcción de canchas de golf que consumen millones de litros del líquido y en zonas donde el agua escasea. Sucede que pagamos ridículas sumas de dinero por el consumo sin medida que hacemos. Sucede que el Poder Ejecutivo costarricense retiró en setiembre del año pasado la propuesta de ley sobre recursos hídricos que ofrecía mejores garantías. Sucede, y esto lo compartimos con el resto del mundo, que nuestra conciencia sobre esta situación, es solo un barniz. Y sucede, lo que es peor, que pocos no son suficientes para hacer la diferencia.

Foto de TrAvelpig

¿Solo caminos de fe? 3

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La de Guadalupe se apareció apenas diez años después de la conquista de México. La María, en Cuapa, mientras el gobierno comunista en 1980 “hacía lo posible por destruir la fe católica de Nicaragua”. La Señora de la Caridad y Remedios, a “los tres Juanes”, esclavos, en Cuba, se apareció en medio de la nada en el mar, coincidente con la recién iniciada explotación de minas de cobre por parte de los conquistadores españoles en 1612. María, Virgen Reconciliadora de Todos los Pueblos y Naciones, bajo la advocación de Lourdes, Carmen, La Milagrosa y otras, en Betania allá en Venezuela en 1976, haciendo un llamado para “obedecer la moral”. María del Rosario y San Nicolás, más para acá de nuestra historia, en 1983, a doña Gladys Quiroga de Motta, “pidiendo que le construyeran una iglesia”. Y la de los Ángeles, en mi país, a Juana Pereira, mestiza, mientras en la provincia de Cartago en 1635 a todo el que no fuera “blanco puro” se le había prohibido el acceso a la ciudad y donde una cruz de piedra señalaba la división y los límites. A esta última la visitan un estimado de dos millones de personas el 2 de agosto. Así como ella, muchas otras vírgenes, en todo lado, en todo el mundo, con una historia detrás que pocas veces conocen quienes las veneran, con una historia parecida, coincidente, de control, política, más allá del simple acto de fe.

Si se quiere creer, que se crea, ¿pero en qué y porqué?

Foto de Donovan & Evelyn