Olor a maracuyá
El taxista de bigotillo blanco me dio clases de herbología. Cuando lo abordé creí que lo rodeaba el olor que expira la maracuyá. Se sonrió cuando le pregunté, pero me dijo que era de juanilama, a la vez que con una mano al volante, con la otra frotaba su brazo. La juanilama es un expectorante y cura las molestias provocadas por los gases intestinales. Recién había cortado unas pequeñas ramas de la planta que supe está a la vuelta de la esquina de mí casa. Aún no hago gases señoriles, ni quiero, pero expectorar sin el Vix vaporub o la Pseudofedrina me suena a buen chance. Tengo la hipótesis de que si no es la plantita de nombre folclórico esta la que me cure la alergia, mi inmenso riel es probar, lo que es lo mismo, intentar con fuerza, creer sin dios y crear de forma espontánea como dicen los fieles que crea su dios.

